• Nace en 1943
  • Desde pequeño tenía pasión por la fotografía y tenía un laboratorio, y empieza a revelar fotos, se encuentra con el libro de Cartier Bresson “El instante decisivo” y se enamora de la fotografía a la que dedica toda su vida.
  • Ha recibido varias becas : Guggenheim, La Nacional de las Artes.
  • Las fotografías están asociadas a su pequeño pueblo, Wilkes-Barre. En algunas de sus fotos usa un pequeño flash y toma las fotos muy cercanas, al ser gente de su pueblo tiene mucha complicidad con ellos.
  • Los encuadres son muy cercanos y un poco caóticos. El dispara sin mirar por el visor, desde la cintura o desde abajo y muy cerca de las personas. Los cuerpos quedan troceados.
  • Las fotos están hechas de día y al usar el flash el personaje queda separado del fondo.
  • Nos desconciertan porque son visiones muy poco ortodoxas, y que no son adecuados para los estándares de las fotos actuales, que se busca la calidad en la copia, en el encuadre en la composición.
  • Ha empleado 30 años haciendo fotos, casi todos los días para conseguir una serie de retratos troceados.
  • Recuerda un poco a las fotos de Weegee, es como si fuera una imagen recortada de ese autor.
  • Hace listas de puño y letra, donde pone las notas de lo que quiere conseguir cuando sale a la calle.
  • Las imágenes no tienen ninguna quietud, los personajes están en los márgenes del cuadro. Hay primerísimos planos.
  • Puede recordar un poco a Bruce Gilden, pero sus fotos son en horizontal, mientras que Gilden usa el formato vertical. Y las fotos están perfectamente alineadas, pese a que no mira por el visor.
  • Al principio usaba angulares 24 o 28, pero ahora usa un 50 mm ya que al ser mayor ya no se acerca tanto.
  • “Mis imágenes están impulsadas por un estado de animo”
  • En sus libros a veces publica dípticos que hablan unas con otras.
  • Lo que nos enseña es que en nuestro entorno podemos encontrar buenas fotos, sin necesidad de irnos lejos

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